Básico
Presentarte, pedir, moverte: el japonés de supervivencia.
Kanji: 79 · unidades de teoría: 15
日本語能力試験 · JLPT
El examen oficial de japonés para extranjeros mide en cinco escalones, y numera al revés de lo que parece: el N5 es el más fácil y el N1 el más difícil. No hay N6.
La escala oficial explicada, con cuántos kanji y cuántas unidades cubre el curso de cada nivel.
El Japanese-Language Proficiency Test es el examen oficial de japonés como lengua extranjera. Lo organizan la Japan Foundation y una asociación japonesa de servicios educativos, se hace dos veces al año en muchos países y es el certificado que piden las universidades y las empresas japonesas.
Mide comprensión: vocabulario, gramática, lectura y escucha. No hay parte de hablar ni de escribir, lo cual conviene saber antes de tomarlo como única meta — se puede aprobar un N3 y no saber pedir un café en voz alta.
Su numeración despista: los niveles van del N5, que es el de entrada, al N1, que es el más alto. Es lo contrario de lo que uno espera y es la primera confusión de casi todo el mundo.
El examen no evalúa expresión oral ni escrita. Por eso aquí la práctica de hablar va aparte y no depende del nivel: se empieza a decir frases en voz alta desde la primera lección.
Qué se sabe hacer con cada nivel, cuántos kanji le corresponden y cuántas unidades de teoría cubre este curso.
Presentarte, pedir, moverte: el japonés de supervivencia.
Kanji: 79 · unidades de teoría: 15
Conversación cotidiana: contar lo que hiciste, pedir permiso, dar tu opinión.
Kanji: 166 · unidades de teoría: 12
Japonés de la calle: cortesía real, matices y frases que no se traducen literales.
Kanji: 367 · unidades de teoría: 12
Prensa, trabajo y japonés formal. Aquí solo se etiquetan kanji: la teoría llega hasta N3.
Kanji: 367
Lengua escrita, académica y literaria. Aquí solo se etiquetan kanji: la teoría llega hasta N3.
Kanji: 985
El reparto de kanji por nivel es una reconstrucción, no un documento oficial: la Japan Foundation dejó de publicar listas de kanji en 2010. Es la lista que se usa por consenso y otras difieren en algún carácter, así que sirve para orientarse y no para dar por seguro qué caerá en el examen.
La teoría cubre del N5 al N3, que es donde acaba el japonés que se usa hablando: presentarte, moverte, comprar, contar lo que hiciste ayer y seguir una conversación normal. Las lecciones habladas y el vocabulario siguen esos mismos tres niveles, así que lo que se estudia en la teoría de un nivel se practica en voz alta en ese mismo nivel.
Los kanji sí llegan hasta arriba: están los 2.136 de la lista de uso común, etiquetados por nivel, así que se pueden estudiar los del N1 aunque la gramática de ese nivel no esté. Y lo que no cubre el curso se dice aquí en vez de dejarlo en la duda.
Todos los niveles miden lo mismo con distinta dificultad: conocimiento de la lengua, que es vocabulario, kanji y gramática; comprensión lectora; y comprensión auditiva. Del N5 al N3 el vocabulario va en una prueba aparte de la gramática y la lectura, y en el N2 y el N1 van juntos en un solo bloque. Todo es de opción múltiple y se responde en una hoja de lectura óptica: no se escribe ninguna frase ni se habla con nadie. Tampoco hay que trazar kanji, solo reconocerlos y saber leerlos.
La escucha es la parte que más sorprende: los audios suenan una sola vez y, en algunos ejercicios, ni la pregunta ni las opciones están escritas en el cuadernillo. Para aprobar no basta con la nota total, porque cada sección tiene su mínimo, así que conviene prepararlas todas y no fiarlo todo a la que mejor se lleva. Y la lectura pide velocidad además de comprensión: en los niveles altos los textos son largos y el tiempo está justo. Practicar con reloj las últimas semanas es parte de la preparación.
El N5 pide los dos silabarios, un centenar de kanji y la gramática de las frases sencillas: presentarse, decir qué hay y dónde, pedir algo. El N4 añade la forma llana, la forma て con sus usos, las condicionales y las comparaciones, y con eso ya se sigue una conversación lenta del día a día. El N3 se creó en la reforma de 2010 para tender un puente entre ese nivel y el N2, que era un salto demasiado grande, y es donde se empieza a entender el japonés a velocidad natural en situaciones cotidianas.
A partir del N2 el examen ya se parece a la vida adulta en Japón: artículos de prensa, instrucciones, conversaciones de trabajo y un vocabulario que crece mucho. El N1 pide leer textos abstractos y seguir discursos complejos. Mucha gente nota que el salto del N3 al N2 cuesta más que los anteriores, porque la gramática nueva es menos pero el vocabulario y los kanji se multiplican. Por eso los plazos que se leen por ahí para cada nivel sirven de orientación y no de promesa.
Hanasuka sirve para construir la base de los tres primeros niveles. La teoría cubre la gramática del N5 al N3, unidad a unidad y con su mini-quiz; las lecciones practican esa gramática en frases habladas; el vocabulario está etiquetado del N5 al N3 y se puede estudiar filtrado por nivel; y los kanji llevan su nivel hasta el N1, con la reserva de que ese reparto es una reconstrucción. Lo que no hay son simulacros con el formato oficial, ni pruebas con reloj, ni ejercicios de lectura de textos largos.
Un plan razonable combina las dos cosas. Durante meses, estudio diario del nivel: teoría, lecciones, vocabulario, kanji y repaso. En las últimas semanas, los ejemplos oficiales y algún libro de preparación, para acostumbrarse al formato, al tiempo y a la escucha de una sola vez. Y el día del examen, recordar que los niveles del vocabulario y de los kanji son orientativos: siempre cae alguna palabra que no estaba en ninguna lista, y eso no es un fallo de preparación.
El nivel no es una pantalla ni un candado: es una forma de ordenar y de medir por dónde vas.
Cada unidad, cada lección y cada kanji lleva su nivel, y el menú enseña cuánto llevas hecho de cada uno, con su barra y su recuento.
El listado de kanji se filtra y lo que dejes filtrado se arrastra al quiz, así que puedes examinarte solo de los de tu nivel.
Un nivel sin contenido no se pinta en ninguna lista. Si algún día se añade teoría de N2, aparecerá sola donde toca.
El N5. La escala va del N5 al N1 de menor a mayor dificultad, así que el N5 es el de entrada y el N1 el más alto. Es al revés de lo que sugiere la numeración y confunde a casi todo el mundo la primera vez.
Alrededor de cien, y unas ochocientas palabras. Es un listón asequible: con dos o tres meses de estudio constante se llega. Ten en cuenta que el reparto exacto por niveles es una reconstrucción y no una lista oficial.
No. Evalúa vocabulario, gramática, comprensión lectora y comprensión auditiva, todo con preguntas de opción múltiple. No hay parte de expresión oral ni de expresión escrita, así que aprobarlo no demuestra que se sepa hablar.
Depende mucho del ritmo, pero un orden de magnitud razonable estudiando a diario es un año o algo más desde cero. El N5 llega en pocos meses; a partir del N3 la curva se empina porque crece mucho el vocabulario.
Sirve para construir la base —gramática hasta N3, los 2.136 kanji etiquetados por nivel, vocabulario y escucha—, pero no es un simulacro de examen: no hay pruebas cronometradas con el formato oficial. Y el reparto de kanji por nivel es una reconstrucción, así que para el examen conviene contrastarlo.
Se convoca dos veces al año, en julio y en diciembre, aunque no todas las sedes ofrecen las dos convocatorias. Fuera de Japón lo organizan centros asociados a la Japan Foundation, normalmente universidades o instituciones culturales; las fechas de inscripción y las sedes de cada país se consultan en su web oficial.
Hay que llegar a una puntuación total mínima y, además, a un mínimo en cada una de las secciones, así que sacar muy buena nota en gramática y lectura no compensa quedarse corto en escucha. El resultado es aprobado o no aprobado, con la puntuación desglosada, y el certificado no caduca.
No. Cada nivel es un examen independiente y se puede ir directamente al que corresponda a lo que sabes, sin haber aprobado los anteriores. Mucha gente se salta el N5 y empieza por el N4 o el N3. Lo razonable es probar los ejemplos oficiales de cada nivel y presentarse al más alto que se resuelva con cierta holgura.
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