Por curso escolar
| 1.º de primaria | 80 |
|---|---|
| 2.º de primaria | 160 |
| 3.º de primaria | 200 |
| 4.º de primaria | 202 |
| 5.º de primaria | 193 |
| 6.º de primaria | 191 |
| Secundaria | 1.110 |
漢字 · kanji
Los caracteres venidos de China. No representan sonidos sino ideas, y por eso el mismo signo se lee de maneras distintas según la palabra en la que esté.
Los 2.136 de uso común, con sus lecturas, su curso y su frecuencia.
Un kanji no es una letra: es una palabra o una parte de palabra dibujada. 山 es «montaña» y 川 es «río», y se parecen a lo que significan porque hace tres mil años lo dibujaban. Por eso una frase japonesa se puede leer por encima: los kanji dan el significado de un vistazo y el kana que los rodea dice qué hacen.
Cada uno suele tener dos clases de lectura. La japonesa (kun) es la palabra que ya existía en el idioma antes de que llegara el carácter; la china (on) es cómo sonaba en el chino de la época en que se importó, y por eso hay kanji con tres lecturas chinas distintas: llegaron en tres oleadas y en siglos distintos.
La lista oficial de uso común —el jōyō kanji hyō— tiene 2.136 caracteres. Es lo que se aprende en la escuela japonesa y lo que se da por sabido en un periódico: no hace falta saberlos todos para leer, pero por ahí va el listón.
De los 2.136, algo más de mil se aprenden en primaria, repartidos por cursos. El resto es de secundaria. Ese reparto es un dato oficial y es la mejor guía de por dónde empezar.
Dos formas de ordenarlos, y las dos sirven: por el curso en que los aprende un niño japonés —que va de lo concreto a lo abstracto— o por el nivel del examen oficial.
| 1.º de primaria | 80 |
|---|---|
| 2.º de primaria | 160 |
| 3.º de primaria | 200 |
| 4.º de primaria | 202 |
| 5.º de primaria | 193 |
| 6.º de primaria | 191 |
| Secundaria | 1.110 |
| N5 | 79 |
|---|---|
| N4 | 166 |
| N3 | 367 |
| N2 | 367 |
| N1 | 985 |
| Sin nivel asignado | 172 |
El reparto por nivel del JLPT no es un documento oficial: la Japan Foundation dejó de publicar listas de kanji en 2010. Esto es la reconstrucción que se usa por consenso, y otras listas difieren en algún carácter. Los que ninguna recoge quedan aparte en vez de inventarles un nivel.
Ordenados por lo que aparecen en la prensa japonesa. Son los que se reconocen antes en un cartel, y por eso son los que más rentan al principio. De cada uno, su significado y sus dos lecturas.
Las lecturas y el recuento de frecuencia vienen de KANJIDIC2, del Electronic Dictionary Research and Development Group, con licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0.
Pocos kanji son un dibujo único. La mayoría se arman con piezas que se repiten, y reconocerlas convierte un carácter nuevo en una combinación de cosas conocidas. El radical suele indicar el campo del significado: las tres gotas de la izquierda son agua abreviada, y están en 海 (mar), 泳 (nadar) y 洗 (lavar); 言 tiene que ver con la palabra, y está en 話 (hablar), 語 (lengua) y 読 (leer); 木 es árbol, y dos o tres juntos dan 林 (arboleda) y 森 (bosque). Aprender las piezas más comunes al principio hace que los kanji siguientes cuesten menos.
Otra pieza da pistas del sonido. Muchos kanji combinan un radical que dice de qué va con un componente que dice cómo suena en su lectura china: 青 (azul, sei) aparece en 晴 (despejado), 清 (limpio), 精 (espíritu) y 静 (tranquilo), y los cuatro tienen セイ entre sus lecturas. No es una regla fija, porque la pronunciación ha cambiado mucho en siglos, pero acierta lo bastante como para intuir la lectura de un kanji que no se ha visto nunca, o al menos para recordarla mejor.
El kanji escribe la raíz de la palabra y el hiragana de detrás, el okurigana, escribe lo que se conjuga. En 高い (alto, caro) el kanji es la raíz y い la terminación del adjetivo: 高くない, 高かった. En 食べる el kanji es «comer» y べる cambia a べます o べた. El okurigana también distingue palabras que comparten kanji: 上がる es «subir» y 上げる, «subir algo». Y da una pista de la lectura, porque un kanji con okurigana casi siempre lleva la japonesa: 生きる se lee いきる.
Hay palabras que no se dejan partir. En 今日 (hoy), 明日 (mañana) o 大人 (adulto), la lectura va con la palabra entera y no carácter a carácter: きょう no es la suma de una lectura de 今 y otra de 日. Son lecturas especiales y hay que aprenderlas como palabras sueltas. No son muchas, pero salen desde el primer día, porque son palabras muy frecuentes. En el vocabulario de Hanasuka llevan una nota que lo avisa: «se lee entero».
Un kanji suelto con cinco lecturas es imposible de retener; el mismo kanji dentro de cinco palabras que se usan, no tanto. 生 se lee せい en 学生 (estudiante) y 先生 (profesor), しょう en 一生 (toda la vida), い en 生きる (vivir), う en 生まれる (nacer) y なま en 生ビール (cerveza de barril). Aprender primero las palabras y ver después qué lectura lleva el kanji en cada una es más lento el primer día y mucho más rápido el primer mes, porque cada lectura queda atada a algo que significa.
Al juntarse, los kanji a veces cambian de sonido. La consonante de la segunda pieza puede volverse sonora: 人 (ひと) da 人々 (ひとびと), y 本 (ほん) se lee ぼん en 三本 (さんぼん). Y la primera puede acortarse con una っ: 学 (がく) y 校 (こう) forman 学校 (がっこう). Son cambios bastante regulares, pero no del todo, así que la lectura de una palabra compuesta se confirma en la propia palabra. Por eso el listado de kanji enseña las lecturas de cada carácter y las frases, cómo suenan juntos.
Cada kanji se escribe con un orden de trazos fijo, y no es manía de maestro. Las reglas generales son pocas: de arriba abajo y de izquierda a derecha; la horizontal antes que la vertical que la cruza, como en 十; el centro antes que los lados cuando el carácter es simétrico, como en 小; y en los que se cierran, primero el marco, luego lo de dentro y al final la línea de abajo, como en 国 o en 日. Hay excepciones, pero estas reglas aciertan en la gran mayoría de los casos.
Seguir el orden hace que la letra a mano salga proporcionada y legible, y es lo que permite contar los trazos para buscar un kanji en un diccionario de papel. También ayuda al escribir con el dedo en un móvil, porque los teclados que reconocen escritura a mano esperan trazos parecidos a los de siempre. En Hanasuka los kanji se pueden trazar con el dedo o con el ratón encima del carácter. Ese trazado no puntúa, a propósito: está para fijar la forma sin la presión de estar siendo medido.
Los 2.136 están dentro, buscables y con su marcador. No hay que hacerlos todos: hay que poder elegir cuáles.
Se busca por significado, por lectura en kana o en romaji, por categoría o por el propio carácter. El filtro que dejes puesto se arrastra al quiz, así que puedes examinarte solo de los de un curso o de los que llevas a medias.
Se dibujan con el dedo y se practican en rondas de la longitud que elijas, eligiendo respuesta o escribiéndola. Escribiendo vale el significado o cualquiera de sus lecturas: las dos cosas son saber leerlo.
En las frases, el furigana pone la lectura sobre el kanji mientras lo necesites, y se apaga de un toque cuando quieras leer sin ayuda.
La lista oficial de uso común tiene 2.136 caracteres, que es lo que se aprende en la escuela japonesa y lo que da por sabido un periódico. Con unos mil se lee bastante, y con los trescientos más frecuentes ya se entiende buena parte de un cartel o un menú.
Porque el idioma existía antes que la escritura. Al importar el carácter chino, el japonés le pegó su propia palabra (la lectura kun) y además conservó una aproximación al sonido chino (la lectura on). Como los caracteres llegaron en varias oleadas a lo largo de los siglos, algunos arrastran hasta tres lecturas chinas distintas.
La kun'yomi es la palabra japonesa de siempre y suele aparecer cuando el kanji va solo o con terminación en hiragana. La on'yomi viene del chino y suele aparecer en las palabras compuestas de dos o más kanji. No es una regla sin excepciones, pero acierta la mayoría de las veces.
Para leer, no hace falta. Para que no se confundan entre sí, ayuda mucho: trazarlos obliga a fijarse en las partes de las que están hechos, que es exactamente lo que los distingue. En Hanasuka el trazado está y no puntúa, justo para que se use sin presión.
Por los de primer curso de primaria o por los más frecuentes, que se solapan bastante. Empezar por el orden del diccionario no lleva a ninguna parte: lo que hace que enganchen es reconocerlos fuera, y para eso hay que estudiar primero los que salen.
Es una de las piezas con las que se construyen los kanji, y a menudo da una pista del significado. Las tres gotas que llevan a la izquierda 海 (mar), 泳 (nadar) o 洗 (lavar) son una forma abreviada de 水, «agua». 木 es el árbol y aparece en 林 (arboleda) y 森 (bosque). Los diccionarios de kanji se ordenan por radicales y por número de trazos.
Es el hiragana que va pegado detrás de un kanji para escribir la parte de la palabra que cambia. En 食べる (comer), el kanji lleva el significado y べる es okurigana; al conjugar, cambia el hiragana y el kanji se queda: 食べます, 食べた. Ayuda a saber qué lectura toca, porque casi siempre acompaña a la lectura japonesa.
En primaria, algo más de mil, repartidos por cursos de primero a sexto, y el resto de la lista de uso común se completa en secundaria. Por eso un niño japonés lee durante años textos con la lectura puesta en los kanji que todavía no le tocan. Ese reparto oficial por cursos es una buena guía para decidir por dónde empezar.
El kana pequeño sobre el kanji. La ayuda para leer que no cambia lo que estás leyendo.
La escala oficial explicada, con cuántos kanji y cuántas unidades cubre el curso de cada nivel.
Las palabras del día a día por tema y nivel, con su lectura, su significado y las notas que evitan el error típico.
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