El vocabulario, a fondo
Adjetivos -i y -na: por qué van separados
Los adjetivos japoneses se conjugan, y lo hacen de dos maneras. Los de -i cambian su terminación como si fueran verbos: 高い (alto, caro) pasa a 高くない en negativo y a 高かった en pasado. Los de -na no se tocan y llevan detrás です, じゃない o だった: 静かです, 静かじゃない, 静かだった. Para ir delante de un sustantivo, los primeros van tal cual, 高い山, y los segundos necesitan な: 静かな町. Mezclar los dos modelos es uno de los errores más frecuentes del principio.
La trampa está en que la terminación engaña. きれい (bonito, limpio) y 嫌い (que no gusta) acaban en い y son de -na: きれいな花, きれいじゃない. Y el adjetivo más usado de todos, いい (bueno), es irregular: se conjuga a partir de よい, así que su negativo es よくない y su pasado, よかった. Por eso en el vocabulario de Hanasuka los adjetivos no van mezclados: los de -i y los de -na tienen cada uno su filtro, y se pueden estudiar y preguntar por separado.
Verbos: el grupo lo decide todo
Un verbo japonés se aprende con su grupo, porque de él depende cada forma. Los del grupo 1 cambian la vocal final (話す, 話します, 話さない); los del grupo 2 acaban en -iru o -eru y pierden la る (見る, 見ます, 見ない); y en el grupo 3 están する y 来る, que son irregulares. Muchos verbos se forman con する detrás de un sustantivo: 勉強する, estudiar; 電話する, llamar por teléfono. Aprender el sustantivo es, en esos casos, aprender también el verbo.
Las excepciones conviene saberlas pronto: 帰る (volver), 入る (entrar), 走る (correr), 知る (saber) y 切る (cortar) acaban en -iru o -eru y son del grupo 1, así que hacen 帰ります y no «帰ます». Por eso cada verbo del vocabulario lleva en su nota el grupo y la forma cortés, que es la que más se usa al principio. Y se estudian en forma de diccionario, que es la que aparece en cualquier diccionario y es la base de las formas llanas.
Contadores: no se cuentan igual libros que personas
En japonés los números no van solos: llevan un contador que depende de lo que se cuenta. 人 para personas, 冊 para libros, 枚 para cosas planas como hojas o camisas, 本 para cosas largas y delgadas como botellas o lápices, 匹 para animales pequeños y 台 para máquinas y vehículos. Y hay un comodín, los números japoneses con つ (ひとつ, ふたつ, みっつ), que sirve para casi cualquier objeto hasta el diez cuando no se sabe qué contador toca.
Lo que cuesta no es tanto el contador como los cambios de sonido. 一本 se lee いっぽん, 三本 さんぼん y 六本 ろっぽん; 一人 es ひとり y 二人 ふたり, pero 三人 ya es さんにん. Son cambios que se aprenden con el uso más que con reglas, empezando por los contadores más frecuentes. El vocabulario de Hanasuka reúne números y contadores en su propia clase, con notas como estas, y la teoría del N5 les dedica una unidad entera.
Palabras que suenan igual, y palabras con varios sentidos
El japonés tiene pocas sílabas posibles, así que abundan las palabras que suenan igual y se escriben distinto. 鼻 (nariz) y 花 (flor) son las dos はな; 橋 (puente) y 箸 (palillos) son las dos はし; y 訪ねる (visitar) y 尋ねる (preguntar) se leen たずねる. Al escribir, los kanji deshacen la duda; al hablar, la deshacen el contexto y, a veces, el acento de tono. Es una de las razones por las que el japonés escrito no puede prescindir de los kanji.
Y al revés: una sola palabra japonesa cubre lo que en castellano son varias. 高い es «alto» y también «caro»; 聞く es «oír», «escuchar» y «preguntar»; 青 es «azul», pero también el verde del semáforo. Por eso el significado de las palabras del vocabulario lleva sus acepciones principales separadas por comas, y escribiendo en el quiz vale cualquiera de ellas. Y por eso tampoco se pone de señuelo una palabra que comparta un sentido con la buena: la respuesta correcta tiene que ser una sola.